VIAJE EN EL TIEMPO18/02/2019

¿Quieres viajar a finales del siglo XIX principios del siglo XX y comprobar cómo se vivía en esa época? ¿Cómo la burguesía decoraba sus casas? ¡Te invitamos a realizar un "Viaje en el tiempo" a través de nuestra nueva propuesta de regalos y detalles Lis inspirados en el Museo Art Nouveau y Art Déco! 

Su sede, la Casa Lis, es un claro ejemplo de vivienda burguesa construida en 1904 por Miguel de Lis, un industrial salmantino dueño de una próspera fábrica de curtidos. A finales siglo XIX principios XX, la vivienda era un símbolo fundamental para la burguesía. Además de representar la propiedad privada y su nivel social, era el espacio donde se desarrollaba la vida familiar, uno de los valores fundamentales burgueses. Por eso la construcción, distribución de espacios y decoración de la casa fueron aspectos que la burguesía cuidó extremadamente. El centro de la vivienda era el gran salón, magníficamente decorado, para recibir a las visitas, donde la familia se ofrecía como espectáculo para los huéspedes e invitados. Además, la casa contaba con comedor de uso diario, despacho para el cabeza de familia, habitaciones para los integrantes de la familia, cocinas y las habitaciones del servicio. Entre las damas, existía el ritual de visitar las casas de amigos o familiares, por eso cuidaban mucho la decoración y todos los detalles.

Fotografía de la entrada a la Casa Lis realizada por Gombau en 1905. Archivo Gombau. 

 

El estilo de decoración Art Nouveau se caracterizó desde sus inicios por utilizar motivos y formas derivados de la naturaleza. Los patrones de diseño florales y curvos eran la característica principal del Art Nouveau. Este movimiento se desarrolló entre finales del siglo XIX y los inicios del XX. Con el auge de la industrialización, se buscaba romper con las tradiciones anteriores, con lo convencional, y crear así un nuevo arte. Igual que el movimiento de las “Arts and Crafts” o ‘las artes y oficios’, se trató de mostrar a través de la decoración y la arquitectura el valor de las formas naturales y el valor artesanal de los objetos. Adeás, se concedía especial importancia a la artesanía. 

Una de sus principales características es la línea curvas o línea látigo, imitando a las plantas e incorpora formas de animales como mariposas, dragones, aves, plumas de pavo real y plantas como enredaderas. Como bien refleja la LIBÉLULA logotipo de la Tienda de Lis y elemento iconográfico a lo largo del Art Nouveau. En las viviendas de la época, se utilizaban para la decoración colores sutiles y apagados, incluidos los pasteles, oliva, mostaza, marrón, lila, salvia, blanco, blanco opaco, azul eléctrico y color oro. Las paredes se decoran con papeles florales o patrones de plantas. Otro de los materiales utilizando en este tipo de vivienda burguesa y que la Casa Lis es claro reflejo el hierro y el vidrio. El trabajo en hierro se introduce en la estructura del edificio quedando visto y mostrando así una prueba de modernidad e industrialización. Las vidrieras se emplean en ventanales para transformar el interior a través de la luz con colores. En este caso las vidrieras de la Casa Lis son contemporáneas realizadas en los años 90 según los diseños de Manuel Ramos Andrade mecenas del Museo, pero creadas según el gusto modernista de la época, tal y como se estaban realizando en la Barcelona modernista. En la Tienda de Lis encontrarás múltiples y diveras piezas decorativas que reproducen estas vidrieras de gran valor decorativo.

 

 

En la decoración Art Nouveau o modernista el arquitecto concibe la obra como un todo, donde decoración y arquitectura van unidos. La decoración forma parte de la propia arquitectura y el arquitecto se encarga de todo, desde la estructura del edificio hasta el mobiliario, como por ejemplo en los arcos y los marcos de las puertas también son curvos y excéntricos integrándose en el propio edificio. Este estilo se desarrolló en ámbitos tan variados como la arquitectura, la ilustración de libros y revistas, joyas, mobiliario, azulejos, cerámica, cristales… Dado que el Museo alberga diferentes artes decorativas de la época, es fiel reflejo de todos los ámbitos en los que se desarrolló el Art Nouveau. Además, en la Tienda de Lis se reproducen piezas realizadas para las viviendas burguesas como la Casa Lis.

El vidrio, un importante elemento decorativo en las viviendas burguesas, es una de las colecciones más destacadas en el Museo, que conserva y exhibe diveras piezas de la Escuela de Nancy. Dentro de esta escuela, destacan las maravillosas piezas de vidrio de Emile Gallé, unos de los grandes creadores del Art Nouveau que trabajó el vidrio, cerámica y mobiliario. En la Tienda de Lis, pueden encontrarse reproducciones de jarrones de Gallé realizados según la técnica que él empleaba de la época. Se trata de un proceso artesanal realizado con vidrio doblado y soplado en molde y con decoración grabada al ácido. 

Otro gran representante de la Escuela de Nancy es el taller de los Hermanos Daum que proponemodelos muy atractivos. A diferencia de los vidrios de Emile Gallé, las decoraciones de Daum generan diferentes formas pueden “interpretarse siguiendo una serie completa de objetos de arte; bomboneras, copas, frascos, estuches, jarrones y maceteros de diferentes tamaños, cristalerías para la mesa, objetos de iluminación…”. Esta forma de trabajar difiere de la de Emile Gallé ya que éste busca siempre combinar la forma y la decoración. El taller de Daum también llevará a cabo investigaciones técnicas y en 1899 desarrollará una técnica decorativa conocida como decoración intercalada, en la que se utilizan varias capas de vidrio, y que finalmente patentará. En la Tienda de Lis podemos encontrar artículos de cristalería como copas, bandejas, decantadores… como la colección de copas de Anorinver realizadas de forma artesanal en vidrio soplado y pintadas a mano.

Y... el gran creador de la época es René Lalique, artista prolífico que se inició como joyero, se le considera el creador de la joyería moderna, en una época en la que la burguesía buscaba innovaciones. Tuvo clientes como la actriz Sarah Bernhardt. Otra de las grandes facetas como artista de Lalique es la de VIDRIERO, el trabajo de Lalique con el vidrio surge cuando busca nuevos materiales para le ceración de sus joyas. En 1894 comenzó a experimentar en el campo del virio, descubre que este material potenciaba su capacidad creativa. La combinación de cristal con plomo que coloreaba con óxidos, lograba gamas de color variadas, contrastes, mates y transparencias y opalescencias. En 1921 fundó su propia fábrica de vidrio en Wingen-sur-Moder (Alsacia). Actualmente, la casa Lalique sigue siendo uno de los productores de cristalería más prestigiosos de Francia. En la fábrica se realizan colecciones de joyas y de frascos de perfumes de forma paralela a la actividad vidriera tradicional, que también se realiza en de la misma manera que lo hacía Lalique y sus descendientes a principios del siglo XX. En la Tienda de Lis se pueden encontrar productos de esta firma como el famoso tapón de radiador “La Victorie” creado el 18 de abril de 1928. Esta realizado en vidrio moldeado a presión. Lalique quisó seguir en ella la idea de la Victoria alada de Samotracia, que se exponía en el Louvre desde 1866 tras su descubrimiento en 1863. Busca representar la velocidad del coche en el que estaba situado y consigue enfatizar esa celeridad con el pelo soplado por el viento y la cara boquiabierta. Automóviles de marcas como Rolls Royce, Citroën o Bentley han llevado insignias producidas por Lalique

 

 

 

 

 


 



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